Mañana se celebra el Día Universal del Niño/a. Todavía queda tanto por hacer. Alrededor de 25.000 niñas y niños menores de cinco años -uno cada tres segundos- mueren a diario, en su mayor parte por causas que se pueden evitar.

Las bilbiotecas pueden dar mucho a esas personas jovencitas y estar ahí ofreciemdo alguna que otra luz. Clubs de lectura infantiles y juveniles, cuentacuentos, talleres, ilustración, ver,escuchar, oír...pero sobre todo que sean conscientes, nuestros niños y niñas, que la bilbioteca les quiere; a veces, más de las que pensamos, es lo único que necesitan saber. ¿LLegamos a todos los niños y niñas? Ahí es donde empieza la igualdad, se rompe con brechas, se abren caminos y se dan oportunidades. Bibliotecas públicas y bilbiotecas escolares pueden y deben ayudar a que los derechos de la infancia se vayan haciendo cada día más realidad.

Os recomiendo un re-lectura al libro  De noche en la calle de Ángela Lago publicado por Ekaré en 1999. Como en este maravilloso libro, no hacen falta palabras.